Este estudio cualitativo de investigación-acción y sistematización de experiencias aborda la enseñanza de las Ciencias Sociales desde la perspectiva del conflicto en la educación secundaria. Desarrollado en tres cursos de dos establecimientos de alta vulnerabilidad en la Región Metropolitana de Chile, el objetivo fue diseñar e implementar una propuesta didáctica que supere la visión de la escuela como un espacio neutral y despolitizado, promoviendo la formación de una ciudadanía crítica. La metodología contempló tres etapas: un diagnóstico de preconcepciones estudiantiles, la problematización del currículo prescrito integrando categorías clave del conflicto (poder, necesidades, valores e intereses) y el diseño de un modelo didáctico estructurado en cuatro fases (exploración, introducción de conceptos, estructuración y aplicación).Como resultado, se establecieron orientaciones didácticas para la reescritura de objetivos curriculares y la creación de secuencias didácticas fundamentadas en las “pedagogías para la democracia radical”, logrando que el estudiantado desnaturalice injusticias y ejerza el pensamiento social.