En este artículo se hace un seguimiento de los movimientos sociales y populares en la historia reciente de Chile. Se pone un especial énfasis en el papel innovador que cumplieron los movimientos sociales en modificar el cuadro político relativamente conservador que se constituyó en la transición a la democracia. Se reconoce y valora el papel activo que estos jugaron en el “estallido social” chileno de 2019 y en el proceso constitucional al que este condujo. Sin embargo, a pesar de los aportes de los movimientos sociales al proceso de elaboración de una nueva Constitución para Chile, sus propuestas fueron derrotadas en un plebiscito realizado en septiembre de 2022. Con relación a esta experiencia se formulan algunas hipótesis que podrían colaborar en explicar los límites políticos de los movimientos sociales.