A 50 años de su caída, es necesario un homenaje a Miguel Enríquez, que simboliza no solo su caída en combate, pues también conduce al recuerdo de millares de personas que combatieron la explotación, la opresión y el horror de la represión, con el pueblo, la conciencia y el fusil. A pesar de sus desapariciones físicas, sus ideas siguen vigentes. Por lo mismo, como se titula este libro, volverán, una y otra vez, a pisar las calles nuevamente.